08/05/13

VERDOR y FRESCOR


 Ahora es el momento, ahora, cuando el paisaje aún esta verde y fresco y los torrentes arrastran con fuerza las piedras por los arroyos. Más tarde, en el verano, cuando la masificación haga imposible su disfrute, todo se vuelva caluroso, seco, populoso, ya será demasiado tarde, ya no nos dejarán ni siquiera acercarnos.
    Me estoy refiriendo, claro está, a los Picos de Europa y, más concrétamente estoy pensando en el macizo de los Urrieles, en el sector central. El acceso más habitual, si si va en automóvil y por Asturies, es entrarle de frente, de norte a sur, aprovechar la fisura que se abre camino por la estrechez serpenteante del desfiladero que une Arenas y Poncebos, que acompañados en todo momento por el  río Cares nos llevará a las puertas de lo que para el turista accidental es el descubrimiento, sin remisión, frente a uno, por sorpresa, de una nueva perspectiva de la naturaleza. Es un no parar de forzar el cuello para mirar hacia más alto. Cualquiera de las cimas que puedes ver te parecerán inaccesibles, pero estas, pequeñas cimas, ocultan el bosque, no te dejan ver las torres que se esconden de las miradas, en el interior y en lo alto, como fortalezas que observan, detenidas en el tiempo, el ir y venir de las estaciones, y de las gentes que se esfuerzan por descubrirlas para sus vidas.
 

25/04/13

SAPERE AUDE



   De repente, como en una repentina tormenta de verano, se despertó el fragor del trueno de una alarma de la estación. Pero no lo hizo, claro está, con el familiar pitido electrónico que con monotonía y hastío reverbera por los altavoces, a la vez que una luz roja, parpadeante, gira sobre el arco de seguridad que detectó la anomalía, pues esto no sería más que una fina lluvia en un mediodía de otoño, digna sólo pequeños incidentes sin transcendencia. Lo que sonó, esta vez, fue una sirena estridente, que aullaba con furia, provocando tal estado de turbación general que paralizó a todos los viajeros que por allí deambulaban, infundiéndoles tal estado de angustia que hasta provocó el llanto desconsolado entre los más emotivos. Pero no sólo el ruido de la sirena era la causante de provocar el pánico entre los usuarios, pues esta era ayudada, como en las tormentas, por los rayos y centellas que a modo de una batería de fuertes ráfagas de luces deslumbrantes, de un azul eléctrico cegador, de tal potencia, que, aún obligando a mantener cerrados con fuerza los ojos, provocaba un vértigo voraz.
 

13/04/13

CON FIXED, SIN CASCO

 

   No se supo quien, de todos los feligreses, contagió -a propósito o sin saberlo- a su Ilustrísima en el encuentro que este tuvo con sus parroquianos a la salida de la catedral. Más tarde, en la recepción oficial y posterior compadreó, nadie se dio cuenta de que con el casi imperceptible roce de los dedos para el besamanos al anillo de obispo, la alcaldesa quedó infectada del virus que más tarde, ella misma se encargaría de transmitir a sus seguidores, entre besos y abrazos, en los postreros momentos de la campaña electoral....
   ...Pero no, lo dejo, es otra cosa lo que me ronda por la cabeza estos días.

   Todo surgió cuando por todas partes se dedicaron a recordarme la existencia de una nueva reforma vía proyecto de ley, con la que piensan obligar a llevar un casco cuando se circule en bicicleta -que son todos los días en mi caso- por la ciudad. Y que tengan el aquello de insistir en que lo que prima es mi seguridad. ¿Pretenden que me crea que el uso del casco salva vidas y evita accidentes? Los motivos no me convencen. No entiendo eso de "salva vidas y evita accidentes". No entiendo de que manera un casco puede evitar que me atropellen o me caiga al suelo.
  

27/03/13

MI FLACA Y YO



   Siempre están ahí, siempre, aunque no los veas, acechándote detrás de cada sombra. Te esperan, sin importarles el tiempo, con la única intención de cogerte, o simplemente, de recrearse con tu angustia.  Buscarte en los momentos de debilidad, crearlos si los hubiese, este es su juego. Pero tú lo sabes y también sabes jugar al juego del gato y el ratón. La carrera siempre será rápida, más de lo que tú quisieses, y esto la hace peligrosa, aunque sólo para ti. Pero la decisión última es solo tuya, y es el reflejo de tu camino: Que te dejen hacer en paz.

   Aterido por el frío de la calle sales y miras a ambos lados de la carretea. Nos ves a nadie y aceleras el ritmo. Dejas una estela del humo blanco escapándose por la boca. Confías en la espesura de la noche como la única estrategia posible, en la fuerza de tus piernas como motor de salvación. Desconfías de la luz, si bien te  ilumina el camino, también es cierto que puede delatarte con demasiada antelación. Los dos, ellos y tú, os conocéis al detalle, sabéis los gustos y predilecciones que escogeréis en cada momento. Las correcciones de la estrategia se transmutan tras cada esquina o cambio de rasante y se ajustan a cada momento intuitivamente. Como en el juego del Go conviene no perder la iniciativa, no dejarse hipnotizar por los movimientos del otro y caer en sus telas de araña. Ante la duda la respuesta siempre es  la huida hacia adelante. Pero te puedo asegurar que no hay nada escrito de antemano, nadie sabe hacia que lado de la balanza se inclinará la partida hasta el final.  
 

11/03/13

HAL



 Cuando sonó el teléfono en casa de Hal, ya pasaban de la nueve y media de la mañana. Hal, ya se había levantado hacía cerca de dos horas y se había vestido, desayunado, recogido la mesa, aseado, afeitado y leído el periódico gratuito que su compañero de piso universitario dejaba todas la mañanas en la cocina. Era la misma rutina de todos los días, salvo por la llamada de teléfono y, que durante el día de hoy no pisaría ninguna de las clases de la universidad. Pero esta (la llamada) no fue inesperada, pues cuando sonó supuso acertádamente, que sería su siempre solícita madre, para recordarle la visita que tenía pendiente, para las diez menos cinco, en la consulta del neurólogo.
  

30/01/13

MOTIVACIONES



   Te detienes y abres las puertas del coche, el calor se escapa con saña. Miras a los niños tirarse con los trineos por las laderas, mientras el aire frío te penetra en la piel expuesta a la intemperie, mientras observas la vista de las montañas nevadas. No hay prisa, pues el día es claro y luminoso, y el Sol, en todo lo alto, no tiene ninguna intención de dejarse vencer por nadie.

 

CONQUISTADORES


 Nadie hubiese pensado que la aventura pudiese haber terminado bien, máxime cuando entramos de polizones en aquel ruinoso barco que se deshacía de viejo rumbo a las nuevas tierras del otro lado de la mar océano. Nadie reparó en nosotros cuando subimos, con el mayor de los descaros, amparándonos en una oscura noche de luna nueva; y si nos vieron, puedo dar fe de que si lo hicieron, no les importó lo más absoluto.
   Nos acomodamos para el largo viaje en el sitio más oculto de la nave que para estos menesteres, según estábamos informados, que no era otro que en lo más hondo del cascarón del barco, allí donde metían el laste para estabilizar la nave y, que la marinería odia por los tremendos vaivenes a que se ve sometida al navegar.
  

17/01/13

DEJADEZ


   Me encuentro muy mal. Ya hace tiempo que no me pueden engañar con vanas esperanzas, y sé que más pronto que tarde esto se va a terminar. No me puedo quejar de los cuidados, en ocasiones demasiado exquisitos que ponen en mí recuperación. Antes me resistía, me parecía fuera de tono tanto desvivirse en mí, pero ahora ya estoy cansado, y calmado, y me dejo mimar todo lo que ellos gustan.
   Todo empezó con una ridícula sequedad que ni siquiera me molestaba, pero Angélica puso mala cara, respingando la nariz, sin perder su eterna sonrisa, como cada vez que se ponía frente a mí, a hablarme.   
Con ahínco se esforzó en curármela con remedios "googlerianos". Probó a hidratarla y, a taparla e incluso a ambas cosas a la vez. -Que no le dé el Sol. -le decía alguna amiga- lo mejor es tenerlo a la sombra unos días con aceite.... Pero el cuidado no sirvió y aparecieron más manchas marrones resecas invadiendo mi cuerpo. Manchas que preocuparon aún más a Angélica, si cabe, hasta el punto de querer llevarme a uno de esos

08/01/13

AGUA Y PIEDRA


   Con la anterior entrada no quiero decir que solucione la falta de colores forzando las texturas del blanco&negro. Por ejemplo, enclavado en el la parroquia de Paredes comienza una entretenida senda que atraviesa Les Foces del río Esva. Nel pueblo de Bustiello (comienzo de la ruta), podemos ver una  pequeña edificación a punto de desmoronarse, en la que dos viejos molinos se encuentran en una desigual lucha contra el paso del tiempo y el abandono secular. La imaginación es fácil presa y enseguida se deja llevar, y te llena la cabeza con el ruido del chapoteo del agua bajo el suelo, del chirriar los dos ejes del molino a pleno funcionamiento, mientras los molineros a voz en grito para hacerse oír, trabajan en duras jornadas preparando la harina, quizás de escanda o de algún otro cereal de pobre alimento. Pero ahora el molino está acumulando el polvo de la historia, la naturaleza reclama tomar posesión de lo que es suyo y el blando suelo de la fértil vega sucumbe con el peso de las paredes, que amenazan con desmoronarse en cualquier momento.

26/12/12

SEMEYA´N B&N



  Fue mi primera vez.  Fue como si se me hubiese abierto algún "chakra" olvidado, oculto desde el principio de los tiempos. Y fui perféctamente consciente del momento. Como no, después de treinta y tantos años, más o menos, "tirando fotos". Era la primera vez que me sucedía.
    Las primeras veces lo había notado al corregir alguna de ellas, en el ordenador, y al echar en falta el color o necesitar exagerar el contraste lo había encontrado, por sorpresa, de forma totalmente accidental, sin pretenderlo. Después, cuando me resultaban monótonas, probaba suerte en aquel "mar ignoto" que para mi era el blanco y negro y, alguna vez saltaba la sorpresa con algún resultado bueno. Pero seguía siendo un terreno misterioso e incomprensible, buscado en ocasiones, pero esquivo para mi. Hasta ahora.

05/12/12

EMPATIA ANIMAL





  Este pasado verano, iba paseando por el zoo urbano de Frankfurt cuando me encontré, por sorpresa, ante la entrada a la zona de los grandes primates. Era la primera vez que visitaba un zoo situado dentro de una ciudad, prisionero de esta sin posibilidad de expansión alguna, por lo que la verdad, no esperaba mucho de él. Pero la zona de los grandes simios  -al igual que el resto- es especial. 
 

31/10/12

PLOF en -0


IV
Epílogo
(Sin leer las tres últimas entradas PLOF pierde su gracia)

Todo lo que le he dicho es absolutamente cierto, lo juro. No tengo ningún motivo para engañarle, ¡sería absurdo y tonto por mi parte!, ¿no? Lo tenía todo perféctamente terminado... todo, y a tiempo. La culpa fue de mi hermano, que se empeñó en que le grabara, de la radio, un especial de juegos para su nuevo PC, un flamante COMMODORE 64. Ya lo tenía todo terminado para la hora que comenzaba la emisión, y sólo esperaba un momento libre para ir a ver a mi vecino, que dispone de una "matricial" en casa e imprimirlo y, listo para entregar. Preparé la cinta del CASSETTE y a la hora prevista, como había acordado con el "pesado" -en todos los sentidos del término- de mi hermano, me dispuse a la espera de que diera comienzo el programa. La presentación fue rápida y enseguida empezaron a emitir los juegos, pulsé las teclas de REC y PLAY y justo en ese momento sonó el maldito teléfono. Aquí está el momento clave de mi desgracia, pues al

25/10/12

PLOF en -1


III
El Momento

   Al subir por las escaleras de la torre, al final del pasillo minimalista, donde se encuentra la gran Sala Plenaria de la ciudad, se puede obsevar con facilidad, mirando en rededor de todo el horizonte disponible, el discurrir de la ciudad, en el último día de las razas que una vez poblaron la tierra. Mañana ya no existiría nada de lo que hoy existe. Ni si quiera alguien desde otro universo podría asegurar que ahí existió algo.