31/01/10

CURIOSIDAD

La pregunta que me planteo ye: ¿por qué que escribo un blog? mas, cuando leo decenas de ellos que son jodidamente buenos. De los cuales aprendo y plagio... ¿Repetir lo que ya está?... jamás. ¿Buscar la novedad, ir más allá?... Quizás. ¿Buscar la satisfacción del descubrimiento?... si,... y el placer de compartir el conocimiento. Pero lo que para mí es novedad, para otros ya es obsoleto. Vivimos un flujo constante de información, que circula en todos los sentidos y a una gran velocidad. No toda la información es fidedigna, debemos contrastarla. Es el signo de nuestro tiempo. Las web, los blog, twitter, redes sociales... como presentes que son ya están llamadas a desaparecer, en breve, dejar sitio a las novedades que ni nos imaginamos, ¿Quién tenia e-mail hace diez años? No podemos dejarnos caer en las garras de la dejadez y del analfabetismo funcional. Quizás por eso me animé a crear un blog, para saber como funciona esto, me gustaría aportar y no solo consumir, por curiosidad, para aprender (aunque reconozco que en el fondo, de todo esto lo único que he aprendido ye a copiar y pegar códigos HTML y URL)... para descubrir y compartir un espacio.
Dentro de los descubrimientos que se encuentran en esta "nube" está la TV a la carta (lo que quiera y cando quiera), para lo malo....... y para lo bueno, como los programas de ciencia puntera de Punset: Redes.


Otro descubrimiento ye´l mundo de los podcast. Radio a la carta. El mp3, no lleno de canciones poperas de radiofórmula, sino de programas que estimulen la poca materia gris que nos queda... ¿mis preferidos?... los conspirativos.


Y de la literatura en la www y de la tremenda batalla por el control de la información, hablaremos la próxima semana.. ;-)



20/01/10

LA VENTANA

"Tras de los cristales" nieva y nieva. Toca consumismo sostenible.
Me levanté, y me quedé un buen rato mirando al mundo desde la ventana (sin encender ninguna luz). Salí a pasear con la familia y el trineo (nada de coche) hasta una distancia lógica, prudencial y coherente con mi nueva actitud (así que, ni transporte público; al avión ni mencionarlo). Al regresar, opté por comprar sólo una barra de pan en la panadería del barrio (megacentroscomerciales fuera). Continué comiendo y mirando por la ventana (sin TV, ni el telediario, ni la 2). Por la tarde, aprovechando la tenue luz del Sol, continué devorando mi último descubrimiento literario, mientras de soslayo e intermitentemente seguía mirando furtivamente la ventana. Regresé a a la calle, a merendar y a jugar con el guaje (como la tradición siempre mandó) con la expectativa de cazar alguna foto especial, de esta naturaleza. De regreso al calor del hogar, cometí mi primer pecado: arrancar el ordenador, que en mi casa le da la espalda a la ventana, para (no dejamos de ser animales sociales) poder "postear", sobre la satisfacción que sentí al poder simplificar de este modo la vida... al menos por un día, gracias a la lenta y constante nieve, que se iba depositando en mis recuerdos.
No por tener más donde elegir somos más libres.

06/01/10

REBAJAS 2010

En España, a día de hoy, hay 256 casos de muerte por gripe A (8.000 anuales por gripe estacionaria). En el mundo 111.516 (por 500.000 de gripe estacional). Compramos 13 millones de dosis (de la vacuna), pero solo nos pusimos 3 millones.

¡Familia! que me cuenta el tío Antonio (el farmaceútico), que nos demos prisa, que se las están quitando de las manos, -cuatro enteradillos de momento, pero...-. Que tiene bastante stock, pero que en cuanto se corra la voz de que se está vendiendo casi a precio de costo, va a ser visto y no visto. Que no tardemos, que luego no le van a quedar. Que nos demos prisa. Vienen avaladas... diréctamente de Alemania y Francia, ¡no hay nada que pensar!, ¡todos a comprarlas!.

Lo triste ye que a nosotros ya nos sobran -menos mal que somos probes y compramos pocas-, y como no nos fiamos, esperamos a "verlas venir"... y la OMS se pasó de frenada -presionada o no-, así, que si no nos las ponemos, acabarán revendiéndose a África o a la India, medio caducadas, en no se que callado acuerdo humanitario... no sería la primera vez, para nuestra verguenza.

28/12/09

EL DÍA DEL CASTOR

Ayer, sonó el despertador y comienzo un nuevo día. Pelea para que me suelten las sábanas, y pelea para desayunar y llegar a tiempo al colegio.
A las 8:32 de nuevo tocó preparar a toda prisa la mochila con los libros y la merienda para el recreo.
A las 8:38 Al salir por el portal me saludó la limpiadora, otra vez peleando con los cristales con cara de estar ya cansada, me dio un poco de pena y nos dimos los buenos días.
A las 8:41 Otra vez el panadero echando su cigarro de descanso (señal de que voy bien de tiempo).
8:42 Un día más en la parada del autobús la gente se arremolinaba con cara de sueño, con sus mp3, bloqueando la calle (continúo bien de tiempo).
A las 8:43 Parece que una de las gemelas no va al cole. ¿Tendrá gripe? su hermana tampoco tiene muy buena cara, con lo sonrientes y juguetonas que siempre van.
A las 8:47 me despedí de mis padres y continué solo hacia la entrada esperando escuchar el timbre llamando a filas...
A las 8:49 volví a ver Carlos y Luis, compañeros de clase, entrando en el patio, pero no corrí para alcanzarles, quería terminar de repasar mentalmente la tabla de multiplicar.

Hoy me pasé la noche con fiebre y no puedo ir al colegio. ¿Me echará alguien de menos?

27/12/09

CUENTO DEL CUENTO

A él le gustaba aquella niña presumida de pelo corto, pero ella siempre pasaba de largo. Él no sabía que hacer ya, para llamar su atención -estaba embutidos entre todos los de su clase-. Se movía para llamar su atención cuando pasaba, pero podemos decir con seguridad que no lo suficiente, porque ella nunca se fijaba en él. Hasta que un día... ocurrió el milagro. Tanto se movió, que se cayó de espaldas. No se hizo mucho daño, solo un pequeño golpe en el tejuelo. Tirado en el suelo, sin saber que hacer, mientras sus compañeros se reían en voz baja -en las bibliotecas no se puede hacer ruido- y la gente se acercaba con curiosidad a mirar lo ocurrido, quedó paralizado por el susto, enseñando una ilustración de un príncipe-guerrero cortando las cabezas de un dragón. Era su dibujo favorito, pero se puso un poco nervioso pensando que a ella podría disgustarle ver tanta sangre. Pero justo cuando la niña iba a verlo, pasó a la carrera un niño travieso, que casi le pisa -está mal visto correr en las bibliotecas- provocando una ráfaga de aire, que pasó varias hojas de golpe, hasta quedarse paradas en una bonita imagen, en el que se estaban casando, en un precioso castillo, un príncipe y una princesa. La niña, quedó encantada al verlo, y con los ojos fijos en el libro, le dijo a su padre ¡Este! ¡Quiero llevarme a casa este!

09/12/09

CUENTO DEL PRIMER TRABAJO

Era un mocoso cuando conseguí mi primer trabajo. Me duró solo veinte minutos, durante los cuales , me acontecieron los más largos de mi vida. Trabajo nocturno y solitario, en una tienda de porquerías, que durante la noche malvendía alguna cerveza que otra, a los imberbes como yo. El jefe me aleccionó: ¡No pierdas de vista a los clientes!, ¡No pierdas de vista la mercancía! ¡Todo lo que te roben lo pagas tú! Estaba por preguntarle ¿Con qué? Ya que me pagaría con cinco cervezas para los colegas, si aguantaba cuatro horas en el tajo. Pero incluso para un pardillo como yo, ser el primero de la banda en tener un trabajo, -o lo que fuera aquello- me bastaba para presumir como un gallo, delante de todos... y de todas.
El "box" se fue. Tenía que salir cinco minutos para algo. Me quedé solo. El capitán del barco... que no sabia nadar. Pero el que entró sí que sabia. Seguro que el muy cabrón lo tenía todo estudiado. Yo noté sus intenciones nada más entrar. Él controló el local de una sola mirada. A mí, un gélido frío me cruzó todo el cuerpo. Él, atravesó el vestíbulo de un solo paso y me dijo lo que yo ya llevaba segundos interminables, esperando oír. ¡Dame toda la pasta o te parto la cara! Pero fallé, puso un billete de cinco mil pesetas encima de la mesa y me pidió cambio. Abrí el cajón del dinero y vi que mi jefe no se fiaba de mi, allí solo había dos billetes de cien. El cliente se mosqueó, y me confió la verdad de sus intenciones. ¡Pringao! -me dijo- Si en la caja no hay dinero, ¡Dame todo lo que lleves encima o te acuerdas de mi! Sacó el estilete y me lo puso a la altura de uno de mis queridos riñones, para que no hubiese dudas.
Saqué toda la chatarra que tenía en los bolsos -unas trescientas cincuenta y algo pesetas- y la calderilla se me cayó al suelo, entre sus pies. Cuando se agachó para contar las míseras monedas, vi mi cara de pánico reflejada en las gafas de sol del maldito yonqui. En ese preciso momento, mi antes denostado explotador jefe, se transmutó en ángel de esperanza, al presentarse de improviso -quizás para pillarme infraganti en un momento de escaqueo-. En cuanto el yonqui se percató de su presencia, arrampló de un manotazo todo el dinero que pudo coger del suelo y salió tropezando contra todo.
Mi jefe mosqueado me preguntó por lo ocurrido. Mientras miraba en el cajón y se reía, me decía: -Mira que eres capullo, pues si se llevó tú dinero, sin el te quedas, "pa" que aprendas.
Un servidor, con cara de poker y disimuladamente, sin que el "box" se diera cuenta, cogió las cinco mil "pelas" olvidadas en el mostrador y se despidió, entre airado y tahúr. Nada más salir eché a correr.

23/11/09

IMPRUDENCIAS

Ya nos quiere amedrentar impulsando las políticas del miedo: ¡Las imprudencias en montaña os pueden salir muy caras! Con simplón paternalismo pretenden dirigir el control de nuestras experiencias en unos terrenos muy propensos a lo libertario. No saben que parte del juego es ese: Cada uno se pone sus límites. La lucha es interior; afán de superación, de conocernos mejor, de ser mejores (personas). Aquí no sirve autoengañarnos, porque nos puede ir en ello lo que más apreciamos, la Vida. Donde quedará entonces el lema olímpico del: citius, altius, fortuis. Este es un mundo donde las cicatrices son necesarias y los límites los marca el espíritu.
Una cosa está clara. Si practicamos una "actividad deportiva" existe una obligación legal de tener un seguro, una federación que nos asista. Hasta aquí bien, perfecto, claro, un acuerdo comercial para ambas partes. Yo te doy, tú me ofreces. Es el negocio.

Pero quien es capaz de decidir que es negligencia o imprudencia en un camino donde no rige la ciencia exacta, sino la difusa de las sensaciones, intuiciones, motivaciones, la épica...
¿Quién fue el negligente que le confió el mando del HMS Beagle a Fliz Roy con 23 años?Considerarán imprudente a Shackleton por intentar ser el primero en escuchar como chirrian los ejes de la tierra en la Antártida, como los escuchó Admundsen. Fue Messner un insensato por contradecir a todos los médicos de su época y bajar del Everest vivo. Es una irresponsabilidad la de Güllich al escalar en solo integral la Separate Reality o superación mental. ¿Bajará la (militar) Guardia Civil a los Murcianos del Uriellu, por temerarios, durante alguno de los 69 días y noches, que se pasaron abriendo la vía "Sueños de Invierno"?... ¿Quién le pone los límites... a la imaginación?

Me cobrará entonces por rescatarme cuando me vengan a escarcelar del coche, tras un accidente de circulación, al salirme en una curva mojada y con exceso de velocidad. Pagaré cuando un socorrista me saque a la playa por intentar bañarme con bandera roja. Me descontarán de mi sueldo el gasto de la ambulancia que que me desfibriló del infarto sufrido mientras veía el partido de fútbol, en la zona de fumadores del asador...

...Y puestos a pagar imprudencias... pagaran los bancos sus imprudencias económicas... o también nos tocará pagarlas a los de siempre... osea, a nosotros.